Xosé Artiaga plantea una particular visión de lo que se puede llamar vacío azul o presencias en el aire. La base de su pintura es concisa y breve: un fondo azul y un objeto que vascula en el aire. Puede pensarse en conceptual y aunque se maneja el concepto, no existe un peso total o específico de él, aunque como en el resto de la obra también este oscila en ella.

XOSÉ ARTIAGA SE INTRODUCE EN UNA PARTICULAR VISIÓN DEL CONCEPTO
Concha Aragón Zumel. Valladolid.

Xosé Artiaga plantea una particular visión de lo que se puede llamar vacío azul o presencias en el aire. La base de su pintura es concisa y breve: un fondo azul y un objeto que vascula en el aire. Puede pensarse en conceptual y aunque se maneja el concepto, no existe un peso total o específico de él, aunque como en el resto de la obra también este oscila en ella. La propuesta es de otro tipo, el concepto se propone, pero no se utiliza, está por tanto fuera de la misma pintura. Todo este azul se puede ver desde el día 15 en la Galería Del Pasaje.

Casi todo lo que es esta nueva exposición de la Galería Del Pasaje, está de alguna manera implícito en lo escrito anteriormente. El concepto ligado a una capacidad reductora, llevado al máximo produce evidentemente obras quizá distintas. Hay algo fundamental en esta obra: el sentido del concepto fuera de la pintura, no hay conceptual radical, hay otra cosa.

No merece la pena volver a hablar de una asociación tan particular y, sin embargo, si que es interesante zambullirse sin mas en la pintura que hace Xosé Artiaga. Fondo azul, una curiosa necesidad de introducir la franja y cabe preguntarse ¿con un sentido decorativo?.

Es curioso como con un fondo azul se puede utilizar el objeto en tono absolutamente realista, y aquí es donde viene la importancia de lo que se ve. No hay realmente más complicaciones y al mismo tiempo es una pintura muy compleja, de ahí que todo roce al concepto, aunque no sea esta una pretensión exacta.

Presencias
Hay, sin embargo, algo que no me gusta y es curiosamente el titulo, no, realmente no se puede hablar de presencias, porque no hay ausencias, pero esto es tan personal y al mismo tiempo tan poco importante que quizá no sea imprescindible hablarlo aquí, pero es interesante sentir esa necesidad del pintor de hablar de presencias cuando toda su pintura quiere decir todo lo contrario.

Evidentemente el objeto está, pero está de tal manera que hay una necesidad casi imperiosa de tratar el tema. Cualquier cosa que se le ocurra a alguien frente a esta pintura tan tremenda creo que es acertado,¿pero el concepto como los objetos vascula y oscila y cabria hablar sin que a nadie le moleste de transconceptual, es decir de algo completamente nuevo.

Este país por lo que parece ha dejado de ser deficitario y ha decidido crear por su cuenta, quizá alguien más presente lo mismo en algún otro lugar, pero yo he tenido la suerte de verlo aquí. Transconceptual, más allá del concepto y, sin embargo, la forma.

Decir que hay que verla casi con una cierta obligatoriedad es ¿exagerado?, puede ser, lo que sí que es cierto es que pese a las fechas, es el campanazo artístico de Valladolid, aunque el pintor sea como su nombre indica, gallego. Habrá que estar muy atento a todo lo que Xosé Artiaga haga a partir de aquí, muy atento, desde luego, aunque sin precipitarse.