Cuadros en los que un motivo vibra sobre superficies azules, en las que en ocasiones se señala un plano. Elementos cuya aparente frialdad no anula el toque evocador, el fondo más cálido de imágenes que tienen tanto de espejos cuanto de voz interior. Cuadros de formato pequeño, lo que les otorga un aire tenso, menos espacialista.

EL PINTOR XOSÉ ARTIAGA PRESENTA SUS ÚLTIMAS OBRAS EN VALLADOLID
Miguel Fernández-Cid

El pintor mindoniense Xosé Artiaga expone en la galería vallisoletana Del Pasaje una selección de sus últimos cuadros. pertenecientes a la serie «Presencias”. Convocado a la ultima edición del Salón de los 16 y en la exposición que el pabellón de Galicia lleva a la Exposición Universal de Sevilla. Artiaga acudirá en los próximos meses a las ferias de Chicago y Basilea.

Poco se parece su biografía a la de sus compañeros de generación. Nacido en 1955, ausente de las colectivas de arte joven en las que se dan a conocer la mayoría y tardío en su presentación, sus primeras muestras individuales son del año 85, en Lugo. Dos años más tarde cierra en la galería Sargadelos, la Casa de la Parra y la sala Durán Loriga, las dos primeras de Santiago de Compostela y la tercera de La Coruña, el periplo habitual de los más despiertos pintores gallegos del momento. Su inclusión en colectivas organizadas desde Galicia, como «1990», «IX Bienal Nacional de Arte de Pontevedra» o «Revisión dunha década, 1978-1988», o la actitud expresiva de su pintura, proponían una lectura equívoca, como si se tratase de otro pintor colorista, en línea con los que se agruparon en «Atlántica».

La individual madrileña del 88, en la galería Columela, marca el abandono del exceso, en beneficio de una actitud más quieta y reflexiva, que cristaliza en los cuadros mostrados en Emilio Navarro en octubre del 90. El XI Salón de los 16, celebrado en el Palacio de Velázquez madrileño, es la cita más llamativa de 1991, antesala de su asistencia a las ediciones del 92 en las ferias de arte contemporáneo de Madrid, Chicago y Basilea, con la galería Emilio Navarro, y su inclusión en el pabellón de Galicia en la Exposición Universal de Sevilla.

Por la galería vallisoletana Del Pasaje han pasado en su año escaso de actividad Fernando Sánchez Calderón, Dis Berlin y Marisa Casado. Xosé Artiaga expone los que apunta como cuadros finales de la serie «Presencias», en la que viene trabajando en los últimos tres años. Cuadros en los que un motivo vibra sobre superficies azules, en las que en ocasiones se señala un plano. Elementos cuya aparente frialdad no anula el toque evocador, el fondo más cálido de imágenes que tienen tanto de espejos cuanto de voz interior. Cuadros de formato pequeño, lo que les otorga un aire tenso, menos espacialista.